Logística utilizada en la expedición Transpatagónica
Integrantes de la expedición Transpatagónica
Explicación del equipo técnico utilizado en la expedición Transpatagónica
Algunos mapas del Campo de Hielo Sur y la travesía realizada
Descripción de la travesía en el sector norte del Campo de Hielo Sur
Descripción de Transpatagónica al atravesar la Falla de Reichert
Descripción de la travesía sobre el sector sur del Campo de Hielo Sur
Intento del explorador alemán Arved Fuchs
Detalles del primer intento de Cruce Longitudinal
Primer cruce longitudinal del Campo de Hielo Sur
Travesía Sector Norte

 
  Partimos, por fin, a finales de octubre del 98, nos inicabamos en esta aventura, saliendo en un obscuro dia desde Puerto Natales a bordo de una patrullera de La Armada de Chile, quienes nos proveerian del transporte hacia y luego desde le Hielo Patagonico Sur. (HPS). Inicialmente navegamos rumbo norte, para ingresar al fiordo Peel, donde dejariamos un deposito de materia en medio de la falla de Reichert, para luego proseguir rumbo siempre norte, hasta el glaciar J. Montt, en las inmediaciones de Caleta Tortel, donde dimos inicio a nuestro periplo.  
 
Aproximación al fondo del Fiordo Peel
  Aproximación en la Zodiacs por el fiordo Peel, 4 horas de navegación. No es posible entrar al fondo del fiordo con un gran barco pues en su entrada se encuentra la Angostura Mischieff, llamada así por el barco de Tyllman que el 56 daño su propela o hélice al intentar entrar al Fiordo. Sin embargo el 95, el barco Dagmar Aaen mapeo y sondeo la pasada logrando pasar, pese a su calado de 2.7 metros. Como carga, 4 trineos o pulkas de fibra de vidrio fabricadas por nosotros mimos, mas comida y equipos para la parte sur de la travesia, de una duracion estimada de 40 dias.  
 
  La larga navegacion en zodiac, rumbo alfonde del estero o fierdo peel, nos tomo mas de 4 horas, acompañados por algunas toninas patagonicas, que saltaban del agua persiguiendo la estela del zodiacv, pero el clima no fue del todo grato, mas bien bastante frio, aun se sentia el invierno recien pasado en el sector. Ese mismo dia regresamos desde la playa a un costado del glaciar Garcia, y retomamos la navegacion en la patrullera con rumbo al Jorge Montt.  
 
Campamento Lago Jorge Montt
  Llegados a la ribera del Lago Jorge Montt, armamos el campamento y dejamos todo el equipo tirado cerca nuestro, pasando casi al tiro a dormir, pues estábamos bastante agotados. Sin embargo a mitad de la noche empezó a llover, hasta el punto que el Lago subió de nivel y comenzó a entrar agua por la puerta de la carpa, debiendo levantarnos y hacer una mudanza nocturna, vaya recibimiento que nos hacia Patagonia.  
 
  Al otro día vimos un par de ovejas gigantes que se acercaban muy curiosas, pero al llegar mas cerca, nos dimos cuenta que eran una pareja de Huemules, al final quedaron a 5 metros de nosotros, para nuestro deleite. Eran dias de descanzo en cierta forma, pesea al arduo trabajo de porteo, disfrutabamos de alguna forma el aun no entrar al hielo, donde todo seria diferente, requiriendo en forma constante un esfuerzo el mero hecho de sobrevivir.  
 
  Acampabamos en un valle angosto donde esta la laguna plomo , una pequeña laguna que es la contianuacion al fondo del valle de la Laguna Jorge Montt, bastante más grande. Este valle de 5 Km., lleva directo a una lengua de hielo donde se puede entrar en forma formal al glaciar Jorge Montt. Punto de comienzo hoy por hoy de todas las travesías longitudinales del HPS. Diariamente salimos con carga, aproximadamente de 25 a 30 kilos c/u, incluyendo las pesadas y grandes pulkas o trineos, que si te tocaba algo de viento, se comportaban como unas desagradables velas al viento.  
 
Glaciar Jorge Montt, el comienzo...
  El 2 de noviembre dejamos el último campamento de tierra y aburridos de tanto porteo, intentamos cargar todo el equipo en las mochilas y trineos, para desplazarnos en un largo viaje. El impulso saló duró unos 100 metros hasta la primera grieta. Vuelta a desarmar los trineos y a los eternos porteos parciales de equipo. En cinco viajes podemos mover todo el equipo, lo que significa que cada grieta u obstáculo hay que pasarla varias veces, en una rutina que se extenderá por los próximos 15 días, remontando el Glaciar Jorge Montt. El terreno está muy accidentado y avanzamos por un costado del gran río de hielo. En la imagen uno de los varios campamentos ubicados a un costado de este rio helado. Al fondo en el horizonte, la meta, es decir la meseta del hielo patagonico.  
 
Subida la Plateau
  Hace ya varios días, cuando el tiempo lo permite, podemos observar el gran desnivel que tenemos por delante y que marca el inicio de la meseta del Hielo, a un promedio de unos 1.500 m.s.m. En algunos tramos es posible avanzar en columnas con toda la carga, como en la fotografía. Por lo irregular del terreno, si la visibilidad era mala, además andábamos encordados o haciendo viajes ligeros buscado un paso que nos permitiera continuar.  
 
  Imagen al atardecer de los momentod de llegada al primer campamento en la meseta misma , a unos 1500 metros sobre el mar, se aprecia el muro construido, para defendernos del viento, que lla nos recivia. Antes de lllegar aqui, debimos remontar una pendiente de unos 300 metros, entre sercs y grietas, con algunos sustos en el camino.  
 
  Los primeros dias, luego de ir avanzando por el comienzo de la meseta, esta no queria mostrarse, como se ve en la foto, en medio de las niebla y el arcoiris que se proyectaba. Aun habian algunos obstaculos y grietas, razon por la que aun no armabamos el sistema de traccion metalico que nos conectaba a los trineos, usando solo cuerdas envez, para evitar que estos elemento se rompieran por el continuo abuso de ellos.  
 
Cordón Escondido
  Es cierto, a esta altura, para nosotros la parte norte de solo 250 Km. la considerábamos la "parte fácil" pero que sabíamos que igual podíamos perder todo en ella o no llegar, pues siempre hay imponderables, así era la parte donde debíamos "cuidarnos" para llegar enteros al verdadero desafío, la Falla y lo que vendría después, aun una gran incógnita. Esto lo sentimos con Rodrigo, veteranos ya de la expedición del 96, pero no para Tracy o Mono, que todo era nuevo, así que ellos al menos disfrutaron esta parte como su primera vez y para nosotros tenia el atractivo de poder ver o fotografiar lugares que antes estuvieron ocultos por el mal clima y que ahora se revelaron en toda su gloria como fue el caso del Cordón Escondido.  
 
Cordón Escondido
  Dos semanas tomó remontar el Glaciar Jorge Montt hasta el plateau, donde pronto nos acostumbramos a una nueva rutina diaria: la construcción diaria de muros para proteger el campamento (en la fotografía el 17 de noviembre las asombrosas cumbres del Cordón Escondido como paisaje del primer campamento sobre el plateau). Dependiendo de las condiciones de la nieve, la tarea de construir el muro podía demorar entre 1 y tres horas. A partir de este punto ya no hay porteos de equipo y cada kilómetro que se avanza es definitivo y sin retorno. El primer día logramos estimulantes 10,2 Km.  
 
A toda condición climática...
  Como parte de la misma rutina diaria, están las constantes tormentas y White out que impiden toda visión a más de diez metros. A menos que la tormenta sea extremadamente feroz o que las condiciones de la nieve hagan imposible el desplazamiento de los trineos, cada mañana se reanuda la marcha por instrumentos, en una nebulosa que nos mantiene en la ignorancia visual de cerros, pendientes o grietas. Antes de iniciar la marcha es necesario desenterrar el campamento y los trineos cubiertos por la nieve.  
 
Fitz Roy
  26 de noviembre, luego de nueve días de tormenta tenemos un pequeño centro de alta presión, que nos permite apreciar el Paso Marconi y luego la zona del Fitz-Roy, Cerro Torre y el grupo del Cordón Adela. La fantasía de unos mezquinos rayos de sol hacen milagros en un espíritu golpeado por el continuo mal clima. Al final de ese día el viento bota nuestro muro que se derrumba sobre una carpa, rompiendo el cubretecho y un parante; Vuelta a la realidad.  
 
  Cada 7 dias con un maximo de 10, instalabamos la antena dipolo de 30 metros de longitud en la nieve, conectabamos el clable coaxial a la radio HF, guardada celosamente por tracy en una caja seca, quizas la unica pieza o equipo seco de toda la expedicion, esperabamos que fluyera la energia de nuestra bateria seca, y el chirido del espacio radial llenada, agradblemente la carpa. Un rito, una parte fundmental de nuestras rutinas. En el llamado , la voz amiga del radiooperador de Puerto Montt, Punta Arenas, o faro San pedro, nos comunicaba con un lejano mundo, otrs realidad, que nos dejaba, luego de terminado el comunicado, con holgura para 10 dias mas en nuestra ley. Si nos pasabamos de 10 dia, se podria gatillar un rescate. En el comunicado, enviabamos nuestra ubicacion general, ubicacion por GPS especifica y condicion general del grupo. Rara vez recibiamos algo de informacion del exterior. A veces preguntabamos por el clima, pero las mas desistiamos pues nunca eran pronosticos validos a nuestro micro mundo.  
 
La navegación, azarosa y llena de sorpresas
  Utilizamos los elementos actuales de navegación, todos contábamos con una brújula clásica Silva, mas un compás náutico para el grupo, muy útil durante los días de "white-out" y un par de GPS, que en un 90% del tiempo usábamos solo uno, el Magellan Trailblazer, un tanto antiguo pero muy simple y efectivo, que sin embargo al final de la travesía dio errores de medición posiblemente por una falla de su software así que lo cambiamos por uno Garmin II Plus, muy rápido y exacto pero no tan amigable de uso. La otra parte del equipo, eran fotografías aéreas 1:100.000 de 1995, muy exactas siendo quizás el elemento mas importante de toda la travesía, que nos daba gran cantidad de datos y ayuda pero también dejaba ciertos vacíos que llenábamos con los mapas, contando con 2 tipos, unos de Argentina 1:100.000 que nos informaban de manera mas parcial de la travesía, especialmente en la parte norte, y una edición de Liboutry 1:250.000 hecho en base a los vuelos USAF de 1945 y puesto al papel en 1947, es decir muy desactualizado, carente de curvas de nivel, lleno de errores, que nos llevo a cometer varias veces fallas de navegación. Con la suma de todas estas fuentes de información logramos llegar a buen destino con pocos errores. En la foto, tracy equipado con el arnes de pecho donde esta la brujula nautica, que le sirve de guia permanente mientras marcha.  
 
  Imagen notable, del paso por sobre el nunatak viedma, momentos antes de detenernos adescansar y armar campamento. De fondo algunas de las montañas mas hermosas de la patagonia, el fitz roy y el grupo del Cerro Torre.  
 
  Un momento de relajo, en medio de la meseta, a ala cuadra de el glacier penguin, en un collado que divide la mesta italia de la meseta japon. Unico fotos en que estamos los 4, pues el trabajo del tripode y el disparo automatico, lo hizimos muy pocas veces. A esta altura, eramos unequipo afiatado, solido y con solo un objetivo, el cruce del hielo sur.  
 
Un alto en el camino
  Dividimos la marcha en "Tracks" de 45 a 50 minutos en que cada uno, en forma ordenada , le tocaba ir a la cabeza, guiando al grupo, siguiendo el curso trazado por el navegante ya sea en dirección a algún elemento geográfico visible o bien siguiendo un curso imaginario con ayuda del compás. Al final de los 45 minutos, tomados con cronometro, día tras día, nos deteníamos, por 15 a 20 minutos, dependiendo del clima reinante, pues si estaba muy frío rápidamente deseábamos movernos nuevamente, para así continuar, con otro expedicionario a la cabeza, repitiendo este ciclo 6 a 9 veces al día, ordenado, reglado e inflexible, llegando al final del día muy agotados al "ultimo" track, de armar las carpas y proteger estas con un muro de bloques de nieve, único momento de placer del día al entrar a la carpa a un merecido descanso y grata comida, mas un poco de lectura, que servia para evadir este desierto blanco al menos con nuestras mentes.  
 
  El punto de conexion de la cuenca superior del glaciar uppsala y la meseta Italia, es el llamado gran paso, una eelevacion o desnivel en la planicie de cerca de 300 metros, de suve pendiente, pero que con el peso de los trineos, se tono como un obstaculo de repeto. Llegamos en la tarde a sus pies, viendose como un verdadro muro, decidiendo no continuar, pues era un obstaculo a remonta en una jornada completa y quedar atrapado en su parte media con carga y sin refugio alguno no era una buena estrategia. La noche se torno dura, tormenta nuevamente y tras 2 diasm recien logramos seguir. En la imagen se aprecia el aspecto desastrozo de un campamento tras 48 horas de tormenta patagonica.  
 
Meseta Japón
  Después de cruzar los glaciares Viedma, Upsala y la Meseta Italia, y a mas de un mes de estar en el Hielo, el 6 de diciembre ingresamos a la Meseta Japón. Tenemos a la vista el cerro Aguilera y estimamos que en unos 10 días estaremos en el Fiordo Peel, recogiendo nuestro deposito. Sin embargo, ninguna estimación de días resulta certera, pues nuevas tormentas nos obligan a largos días de paro encerrados en las carpas. Al llegar casi al fondo de la meseta, que es donde se tomo esta imagen, se gira el recorrido a la izquierda de esa montaña, ascendiendo directamente hacia el este, hasta llegar a la Meseta de la Paciencia, un amplio plano a unos pasos de la caida norte de la Falla de Reichert, de unos 900 metros de sercs y caos. Pero antes hay que pasar por el portezuelo 666, un angosto pasadizo entre dos cerros , de dificil localizacion, que nos tomo gran trabajo, al estar en medio de una tormenta, perdiendo la pasada por momentos, pero que al final, en un acto notable de esfuerzo, logramos alcanzar la tan ansiada meseta.